HISTORIA DE SAN IGNACIO

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San Ignacio en sus inicios fue una zona geográfica poblada por las tribus: Huaros (Zona del distrito de Huarango) Chirinos (a la frontera con Ecuador) Huambisas y Aguarunas (distrito de San José de Lourdes y Huarango) y los Pakamuros ( a orillas del río Chinchipe e igualmente tuvo influencia de las culturas Mochica y Chimú, como lo testimonian los vestigios de restos arqueológicos de Ihuamaca, San Martín, Faical, Huaquillas (San Ignacio)Perico, Chulucama, Chulalapa, La Palma, Lambayeque (distrito de Huarango) Carmen Cautivo, Cerro Campana, Radiopampa, Unión las Minas (distrito de Tabaconas).

Los antiguos pobladores vivieron en estado primitivo, eran nómades, se dedicaban a la caza, la pesca, y a la recolección de frutos para ser utilizados en la alimentación.

La antigua población de San Ignacio se formó en el lugar denominado Barbascal; siendo el primer pueblo ubicado a orillas del Río Chirinos o Miraflores que fue bautizado por el Capitán Español don Juan de Porcel Padilla, con el nombre de Santa Águeda; cercano a este lugar se encuentra aun los cimientos de la primera iglesia a orillas de la quebrada de cortamari.

Posteriormente se ubicaron en Pomaca (hoy lateros) a orillas del río Chinchipe.

Pero como el clima era muy caluroso y frecuentemente se enfermaban, optaron por trasladarse tomando la altura hacia el norte al sitio conocido con el nombre de CORACUCHOS (cerca del actual pueblo de San José de Lourdes).

Otros emigraron a las cercanías de la actual ciudad San Ignacio, la Huamba y la Cruz en este último lugar se construyó la segunda iglesia, la misma que según leyenda, la quemó el patrón de San Ignacio de Loyola, teniéndose que construir la tercera iglesia de la actual plaza de armas de la misma que cayó con el terremoto del 14 de Mayo de 1928.

Relata la historia que el inca Tupac Yupanqui emprendió la conquista de los Pakamuros con el ejército de 10,000; pero al no lograr su objetivo, ordenó la retirada, lo que queda demostrado que no fueron conquistados los bravos indios pintados de rojo, por su gran valor y estrategia de guerra.

San Ignacio fue fundado por el capitán español don Juan de Salinas Loyola en el año 1557. Aproximadamente en el año 1646 llegaron a este lugar los misioneros jesuitas Gaspar Cujía y Lucas de la Cueva con quienes se inicio una nueva vida y en esta oportunidad decidieron cambiar el nombre del pueblo y el lugar de San Ignacio de Loyola en homenaje al fundador de la Compañía de Jesús y a su fundador el capitán don Juan Salinas de Loyola.

San Ignacio fue parte de la gobernación de Jaén de Bracamoros y durante la gesta emancipadora un 04 de Junio de 1821, reunidos en cabildo abierto el pueblo de Jaén, con la asistencia de los representantes de las alcaldías mayores de Colasay, Chirinos, Tomependa (Bellavista Viejo) y de la Alcaldía Menor de San Ignacio proclaman su independencia de Quito comunicando este hecho al intendente de Trujillo el Márquez de la Torre Tagle.

Posteriormente la Alcaldía Menor de San Ignacio proclaman su independencia el 16 de Septiembre de 1821.

En 1926, se iniciaron las gestiones para la creación de la provincia de San Ignacio para cuyo efecto se habia asignado una comisión para el viaje a Lima; la misma que estuvo conformada por el padre don Juan Cabrera Arias, Donovan Bartolini Rangel, Manuel Adrianzen Huamán y Luís Soto Sueldo, quienes se presentaron ante la junta militar de gobierno presidida por el general de División Ricardo Pérez Godoy.

San Ignacio fue creado primero como distrito por Ley del 02 de Enero de 1857 por el Mariscal don Ramón Castilla. Luego es elevada al rango de ciudad por Ley Nº 10027 del 14 de noviembre de 1944.

El 12 de Mayo de 1965, se crea la Provincia de San Ignacio por ley Nº 15560, es promulgada por el Presidente de la República de aquel entonces Arq. Fernando Belaunde Terry, creándose con la misma ley la Sub Prefectura, Juzgado de Primera Instancia y Juzgado de Instrucción, Agencia Fiscal y la supervisión Provincial de Educación.

Desde la década de 1960 al 2000 su crecimiento poblacional y la producción agrícola ha sido intensa.

En 1975 el asfaltado de la Vía Chamaya-Jaén-San Ignacio, constituyó medida estratégica para su integración y desarrollo lo que dio gran auge a la expansión urbana de su capital y la modernización de sus servicios. Otro gran paso es la apertura de la frontera y la implementación del IV Eje Vial que convertirá a San Ignacio en punto de confluencia e integración fronteriza.

Es así que San Ignacio se proyecta a ser una ciudad próspera y que crecerá en gran medida ya que se viene trabajando para llegar a ser una provincia fronteriza líder en turismo, en ecología y en producción agrícola.